Términos del profesional

Última actualización: 26 de septiembre de 2026

Este documento es el contrato entre Kuravi y quien contrata una suscripción para trabajar dentro de la plataforma: el médico que se da de alta por su cuenta, la clínica y la persona que la administra. Los Términos y Condiciones y el Aviso de Privacidad están escritos para el paciente; esto es lo tuyo y se suma a aquéllos. Al contratar un plan y usar tu panel, lo aceptas.

1. Quién contrata contigo

Lo que contratas es software: un lugar en el buscador, una página pública a tu nombre, una agenda con horarios y bloqueos, mensajería automática a tus pacientes y, si tú lo activas, el cobro con tarjeta de tus consultas.

Kuravi no presta servicios médicos, no es tu patrón, no es tu socio, no participa en tus decisiones clínicas y no interviene en la relación con tu paciente. Esa relación es entre ustedes dos.

2. Tu suscripción: qué se cobra y cuándo

  • Pagas el plan que elegiste, al precio que ese plan tenía cuando lo contrataste, en pesos mexicanos, y con el ciclo que escogiste: mensual o anual.
  • El primer cobro se hace al contratar, en cuanto guardas tu tarjeta: pagas por adelantado el primer ciclo, y con esa misma tarjeta se cobra cada renovación. Si te registraste con el código de otro médico o clínica, ese primer cobro sale gratis (es tu mes de bienvenida, y con plan anual cubre el primer año). Sin código no hay ningún periodo gratis.
  • El cargo se repite en el aniversario de la fecha en que contrataste: cada mes, o cada año si pagas anual. Si contrataste un día que no existe en el mes siguiente —un 31, por ejemplo—, el cobro cae en el último día de ese mes y el aniversario vuelve a su día en el primer mes que sí lo tenga. Si vuelves después de una suspensión, el aniversario pasa a ser el día en que volviste (sección 3).
  • Antes de cada renovación sale un correo de recordatorio: 3 días antes si pagas por mes y 15 días antes si pagas por año.
  • Lo que te capacita tu plan —cuántos médicos caben, si incluye cuentas de recepción y si incluye el agente de voz— se congela el día que contratas. Que Kuravi cambie después ese plan en el catálogo no te quita nada de lo que ya contrataste.
  • Los descuentos que tengas guardados —de un código o de tus referidos— se aplican solos al importe del siguiente cobro (el plan más el excedente de mensajería de la sección 4), uno por ciclo y empezando por el más antiguo. Un descuento se consume únicamente cuando ese ciclo queda cubierto: si el banco rechaza el cobro, el descuento se queda para el siguiente intento.

Cambiar de plan y darte de baja se hacen desde Configuración, en tu panel. Los precios y lo que incluye cada plan están en la página de planes.

3. Si un cobro no sale

Esto es exactamente lo que pasa, en este orden:

  • Se reintenta hasta tres veces, una por día. La mayoría de los rechazos son una tarjeta recién vencida o un tope del banco.
  • Que venza tu ciclo sin una tarjeta guardada cuenta como un cobro que no salió: mismo camino y mismos plazos. Puedes guardarla o cambiarla en Configuración cuando quieras, y en cuanto la guardas el cobro se hace en ese mismo momento, no al día siguiente: la pantalla te dice si salió.
  • Al tercer rechazo empieza un periodo de gracia de 7 días. Durante esos días no cambia nada: sigues apareciendo en el buscador, te pueden agendar y tu panel funciona igual.
  • Si al terminar la gracia sigue sin pagarse, tu suscripción queda suspendida. Desde ese momento: dejas de aparecer en el buscador, nadie puede agendarte una cita nueva —tampoco entrando directo a tu página— y tu panel deja de aceptar cambios.

Lo que no pasa, y es deliberado: tus citas ya agendadas no se cancelan, puedes seguir consultando tu agenda para saber a quién atiendes mañana, tu página sigue en pie y no se borra nada. Un problema de cobranza no le puede costar la consulta a un paciente que no tuvo nada que ver.

En cuanto se cobra, la suspensión se levanta sola. Pagar y arreglar tu método de pago nunca se bloquea: son de las pocas cosas que tu panel acepta aunque estés suspendido, junto con la seguridad de tu cuenta y tus derechos sobre tus datos.

Si pagas estando suspendido —o con la gracia ya vencida—, tu ciclo recomienza el día que vuelves: ese cobro cubre un ciclo que empieza ese día, el siguiente cae un mes (o un año) después, y los días en que estuviste suspendido no se cobran. No se te cobran ciclos atrasados.

4. Mensajería: lo que incluye tu plan y qué pasa si te pasas

  • Tu plan incluye una cantidad por ciclo y por canal: correos, mensajes de texto, mensajes de WhatsApp y minutos de llamada. Cuánto incluye el tuyo y cuánto cuesta cada unidad de más lo ves en Mensajes, dentro de tu panel.
  • El cupo se cuenta en ventanas de 30 días dentro del ciclo que pagaste —una si pagas por mes, doce si pagas por año—, no en meses de calendario: quien contrató el 18 no debe pagar un mes completo y recibir cupo hasta el día 31.
  • Pasarte del cupo no corta tus envíos. Kuravi no consulta el cupo antes de mandar un recordatorio: tus pacientes siguen recibiendo sus avisos.
  • Cuando cruzas el 80 % del cupo de un canal sale un correo con la cuenta, una vez por canal y por ciclo.
  • Lo que se te cobra en cada renovación es el precio de tu plan más el excedente de mensajería del ciclo que termina, a la tarifa por unidad que tu plan tenía vigente al empezar ese ciclo, que es exactamente la que ves en pantalla. El comprobante de pago desglosa el plan y el excedente, canal por canal. Un canal que tu plan no tenga configurado no se cobra.
  • Si perteneces a una clínica con el cupo compartido, el cupo es una bolsa común de la clínica y no una cantidad tuya.
  • Los WhatsApp salen del número de Kuravi, con textos fijos que aprobó Meta. No los escribes tú ni se editan: en Mensajes eliges en qué avisos sale también un WhatsApp (todos empiezan apagados), y cada uno sale sólo cuando su marca dice «Lista». Lo tuyo que va dentro son datos que escribes tú: el nombre de tu clínica y la dirección de tu consultorio, en los avisos de tus citas, y tus «Indicaciones para tus pacientes»: un renglón de hasta 80 caracteres, sin enlaces ni precios, que va en los avisos de cita apartada, confirmada y movida y en el recordatorio, y sólo cuando Meta ya aprobó la versión de esos avisos que la lleva. El nombre y la dirección tampoco pueden llevar enlaces ni precios: si los llevan, no salen por WhatsApp y en su lugar van tu nombre (o «tu consultorio») y «la que te indique el consultorio». Tus indicaciones son la misma línea para todos tus pacientes: no las uses para datos de ninguno. Kuravi no revisa nada de eso antes de enviarlo, y lo que escribas ahí es tu responsabilidad, igual que tu perfil (sección 5). Le llegan sólo a los pacientes que aceptaron recibir WhatsApp, van además del SMS y el correo y nunca en su lugar, y de las 21:00 a las 8:00 (hora del centro de México) no sale ninguno. Los de los avisos que prendes cuentan en tu cupo de WhatsApp; los que Kuravi manda por su cuenta —de cobros, de tu plan, de quien te escribe desde tu página o te pide adelantar una cita, y la bienvenida— los paga Kuravi y no cuentan en tu cupo. A ti te llegan por WhatsApp sólo si prendes «Avisos por WhatsApp» en tu configuración.

5. Tu perfil es tuyo, y Kuravi no lo revisa

Kuravi no comprueba la identidad, la cédula profesional, la especialidad ni la experiencia de nadie. Ni la tuya, ni la de los médicos que des de alta en tu clínica. Todo lo que escribes en tu perfil y en tu página —tu nombre, tu foto, tu cédula, tu especialidad, tus estudios, tus servicios, tus precios y tus horarios— se publica tal como lo escribiste, sin que nadie lo revise.

Por eso eres el único responsable de que todo eso sea cierto, de estar habilitado para ejercer y de cumplir lo que publicas: si anuncias un servicio a un precio, ése es el precio que tu paciente vio antes de agendar.

Kuravi tampoco comprueba a quien te agenda. Un paciente puede darse de alta con datos que nadie validó, y en una cita de mostrador los datos los tecleas tú.

6. Los datos de tus pacientes

Dentro de Kuravi hay datos de salud de terceros que los generas tú, no el paciente. Sobre ésos respondes tú, y son estos cuatro:

  • Tus notas del paciente. El texto que escribes en la ficha de una persona es tuyo: Kuravi lo guarda cifrado y no lo enseña a nadie más —ni a las cuentas de recepción, ni a la administración de tu clínica—. Ten presente que es un campo de notas, no un expediente clínico: Kuravi no ofrece expediente, y el que la ley te exija llevar no vive aquí.
  • Las citas de mostrador. Cuando das de alta una cita desde tu panel tecleas el nombre, el teléfono, el correo y el motivo de consulta de otra persona. Kuravi no tiene forma de pedirle su consentimiento: esa pantalla no tiene casilla ni deja constancia de un aviso entregado, porque quien está frente a esa persona eres tú. Recabar su consentimiento y darle tu aviso de privacidad es obligación tuya.
  • El formulario de contacto de tu página. El aviso que ve quien lo llena te nombra a ti, con tu nombre, como responsable de esos datos. El campo de mensaje es libre y la gente lo usa para describir un síntoma; ese texto se guarda sin cifrar y no se borra solo con el tiempo.
  • Los mensajes que tú configuras. Tú eliges las plantillas y los canales. La variable [MOTIVO] mete el motivo de consulta —que es un dato de salud— dentro del cuerpo del mensaje, y ese cuerpo sale a los proveedores que entregan el correo, el mensaje de texto o la llamada. Usarla es tu decisión y su consecuencia es tuya. Por WhatsApp el motivo no viaja nunca: lo tuyo que va ahí es el nombre de tu clínica, la dirección de tu consultorio y tu línea de indicaciones, iguales para todos tus pacientes (sección 4).

Si das de alta cuentas de recepción, esas personas ven tu agenda y los datos de contacto de tus pacientes (no tus notas ni el motivo de consulta). A quién le das una cuenta, y qué hace con ella, lo decides tú.

El tratamiento que hace Kuravi de los datos que pasan por la plataforma está en el Aviso de Privacidad. Lo de esta sección es lo que queda de tu lado.

7. El dinero de tus consultas

El dinero de tus pacientes no pasa por ninguna cuenta de Kuravi. Kuravi te cobra a ti la suscripción, y nada más. Lo que te paga un paciente es entre ese paciente y tú.

Si activas el cobro con tarjeta —está condicionado a que tú lo habilites conectando tu propia cuenta de Stripe (Stripe Payments México, S. de R.L. de C.V.) desde Configuración—, el cargo se hace en tu cuenta de Stripe y cae en tu cuenta bancaria. Kuravi no retiene fondos y no te cobra comisión sobre esa venta. En ese caso, y sólo en ese caso, aplican estas reglas, que son de plataforma y no se configuran por consultorio:

  • La cuenta de Stripe es tuya. Al conectar, Stripe te pide tus datos fiscales, bancarios y de identidad en su propio formulario y los recibe directamente; Kuravi no los ve. Tu relación con Stripe se rige por el contrato de Stripe, no por este documento, y tienes tu propio panel en Stripe.
  • La comisión de Stripe la pagas tú, no Kuravi ni el paciente: al cierre de este documento, 3.6 % + $3 por cobro con tarjeta, sin IVA. Kuravi no se queda nada.
  • Si la cita es en los próximos tres días, el importe se aparta al agendar; si es más lejana, la tarjeta se guarda y el importe se aparta cuando falten tres días o menos. En los dos casos se cobra 12 horas antes de la cita. Si la cita se agenda a menos de 12 horas, el cobro se hace en cerca de una hora.
  • Ese mismo instante es el cierre de la cancelación sin costo del paciente. Antes de él no hay cobro que devolver, porque todavía no hubo cobro: se suelta lo apartado, por cualquier camino de cancelación.
  • Si tú cancelas una cita ya cobrada —desde tu agenda, desde tu recepción o al bloquear fechas—, Kuravi pide en ese momento el reembolso completo desde tu cuenta de Stripe y al paciente le vuelve por la misma tarjeta. Si Stripe no puede hacerlo —casi siempre porque el saldo de tu cuenta ya se retiró—, la cita queda cobrada, sale un correo a tu cuenta y te toca devolverlo desde tu panel de Stripe.
  • Si el paciente cancela después del cobro, o no llega, no hay devolución y el pago es tuyo.
  • Tres intentos de cobro rechazados no cancelan la cita. El cobro queda como fallido, al paciente se le dice que su cita sigue en pie y que paga contigo en el consultorio, y tu horario sigue apartado para él.
  • Meses sin intereses. Los enciendes tú, en Finanzas. Sólo aplican a las citas que se apartan al agendar (las de los próximos tres días); el plazo lo elige el paciente al poner su tarjeta y el banco decide qué plazos le ofrece. El recargo de Stripe por los meses lo absorbes tú, no el paciente: al cierre de este documento, entre 5 % y 22.5 % adicionales según el plazo, con un mínimo por cobro. La tabla vigente está en tu panel.

Como el dinero nunca fue de Kuravi, los reembolsos, las aclaraciones y los contracargos son tuyos, con tu paciente y con Stripe: Kuravi sólo le pide a Stripe el reembolso automático de arriba, y el dinero sale de tu cuenta. Kuravi no puede devolver un dinero que nunca tuvo. Si un paciente disputa un cargo con su banco, sale un correo a tu cuenta y la contestas tú desde tu panel de Stripe.

Puedes desconectar el cobro en línea cuando quieras desde Configuración, y dejas de cobrar en línea en ese momento. Tu cuenta de Stripe no se borra —es tuya—. Al desconectar, se suelta el dinero que estuviera apartado de tus citas y a esos pacientes se les manda que pagan en el consultorio; si alguna retención no se puede soltar en el acto, se suelta sola en los minutos siguientes y a ese paciente se le avisa entonces. Lo ya cobrado no cambia.

Kuravi no emite facturas por lo que tú cobras ni tiene facturación fiscal dentro del producto: los comprobantes que la plataforma manda son acuses, no facturas. Tus obligaciones fiscales por lo que cobras son tuyas.

8. Tu código de referidos

Tienes un código propio, con la forma KURAVI-XXXXXX, que puedes repartir. Éstas son las reglas completas:

  • Quien se registre con tu código estrena con un mes gratis: un descuento del 100 % que se le da al momento de registrarse y que cubre su primer cobro, el que se hace al contratar. Es el único periodo gratis que existe en Kuravi.
  • Tu premio se activa cuando esa persona paga su segundo cobro, no el primero (el mes de bienvenida no cuenta). Es lo que impide que alguien se premie a sí mismo con una cuenta inventada.
  • El premio es un descuento sobre una de tus propias mensualidades: 20 % si tu invitado contrató un plan de médico y 100 % si contrató uno de clínica. Lo decide el plan de quien llegó, no el tuyo.
  • Puedes acumular hasta 12 premios sin usar. En el tope, un invitado nuevo se registra igual pero no genera premio, y ese premio no se guarda para después.
  • El premio se aplica solo a tu siguiente cobro. No es dinero que se te deposite ni se transfiere a otra persona. Tu propio código no funciona contigo mismo.

9. Puedes irte cuando quieras

  • La baja se pide desde Configuración, en tu panel, y se te pide tu contraseña: con la sesión abierta en una computadora prestada, esto te sacaría del buscador.
  • Surte efecto al terminar el ciclo que ya pagaste, no en el acto. La pantalla te dice la fecha exacta, y ésa es la misma fecha que ejecuta el sistema. Desde que la pides ya no se te vuelve a cobrar. Si al pedirla tu ciclo ya venció y no se pagó —un cobro rechazado, la gracia o la suspensión—, no hay ciclo pagado que respetar: la baja surte efecto ese mismo día.
  • Hasta ese día puedes reactivar, sin contraseña y sin costo.
  • Cuando llega la fecha: sales del buscador, nadie puede agendarte citas nuevas y tu panel deja de aceptar cambios. No se borra nada: tu cuenta, tu página publicada y tus citas ya agendadas se quedan como estaban, para no dejar plantado a quien ya te había apartado hora.
  • Como el panel deja de aceptar cambios, retirar tu página publicada después de la baja se pide por soporte. Si quieres bajarla, lo más simple es despublicarla desde el editor antes de que la baja surta efecto.
  • Borrar la cuenta profesional no se hace desde la app. El botón de borrar cuenta te contesta que las cuentas profesionales se dan de baja con soporte, escribiendo a soporte@kuravi.mx. No es un obstáculo comercial: un clic no puede dejar un sitio vivo sin dueño y a unos pacientes con citas hacia un consultorio que ya no existe.
  • Puedes descargar los datos de tu cuenta desde tu panel con tu contraseña, y esa descarga no depende de que estés al corriente. Trae los datos de tu cuenta y las citas en las que tú fuiste el paciente; no trae la agenda ni las fichas de tus pacientes.

10. Lo que Kuravi no te garantiza

  • No te garantiza pacientes, citas ni ingresos. Nada de lo que pagas compra un resultado.
  • No comprueba a nadie, ni a ti ni a quien te agenda. Ver la sección 5.
  • Aparecer en el buscador es parte de lo que se paga. La lista que ve un paciente incluye a quienes tienen suscripción viva y su página publicada; no es una recomendación clínica ni un orden por mérito.
  • No hay expediente clínico, ni teleconsulta, ni facturación fiscal, ni sucursales como entidad propia. No los esperes ni los sustituyas con lo que hay.
  • La plataforma se ofrece tal cual. Hacemos nuestro mejor esfuerzo por mantenerla disponible y segura, y no prometemos que nunca falle.

11. Límite de responsabilidad

Kuravi no responde por los actos médicos, diagnósticos o tratamientos que prestes, ni por lo que declares en tu perfil, ni por los acuerdos económicos que hagas con tus pacientes.

Esta previsión no limita los derechos que la legislación mexicana te reconozca de manera irrenunciable.

12. Cambios y ley aplicable

Cuando este documento cambie, la versión vigente se publica en esta página y la fecha de arriba se mueve con el texto. El tratamiento de los datos personales se rige por el Aviso de Privacidad. Este contrato se rige por las leyes de los Estados Unidos Mexicanos.

13. Contacto

Dudas sobre este documento, o baja de una cuenta profesional: soporte@kuravi.mx.